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Enciclopedia de la Salud

Anemia

Tabla de Contenidos

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Descripción

La anemia es una enfermedad en la que el número de glóbulos rojos, o la concentración de hemoglobina en sangre, es inferior a lo normal. La hemoglobina es una proteína dentro de los glóbulos rojos que transporta oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo.

Cuando una persona tiene anemia, su cuerpo no recibe suficiente sangre rica en oxígeno, lo que provoca que se sienta cansada o débil.

Diferencia entre cantidad de glóbulos rojos en persona normal y persona con anemia
Representación visual de la escasez de glóbulos rojos en la anemia comparada con la sangre normal.

Tipos de anemia

Existen muchos tipos de anemia, cada uno con su propia causa. A continuación se detallan algunos de los más comunes:

Clasificación de algunos tipos de anemia, su causa y su respectivo tratamiento
Tipo Causa principial Tratamiento habitual
Anemia ferropénica Déficit de hierro Suplementos de hierro, cambios en la dieta
Anemia perniciosa (por déficit de Vitamina B12) Déficit de vitamina B12 (a menudo por mala absorción) Inyecciones o suplementos de vitamina B12
Anemia por deficiencia de folato Déficit de ácido fólico (Vitamina B9) Suplementos de ácido fólico, cambios en la dieta
Anemia aplásica Fallos en la médula ósea (no produce suficientes células) Transfusiones, medicamentos, transplante de médula
Anemia hemolítica Destrucción acelerada de glóbulos rojos Medicamentos (corticosteroides), transfusiones, cirugía
Anemia de células falciformes Genética (glóbulos rojos con forma anómala) Manejo del dolor, hidratación, medicamentos, transfusiones
Anemia por enfermedad crónica Enfermedades inflamatorias (cáncer, VIH, artritis) Tratamiento de la enfermedad subyacente, suplementos

Causas

Las causas de la anemia se pueden agrupar en tres categorías principales:

1. Pérdida de sangre (hemorragia)
Cuando se pierde sangre, el cuerpo pierde hierro. Si la pérdida es crónica (lenta y prolongada), el cuerpo puede no tener suficiente hierro para producir nueva hemoglobina. Causas comunes incluyen menstruaciones abundantes, úlceras, cáncer de colon o uso regular de algunos analgésicos.
2. Producción disminuida o defectuosa de glóbulos rojos
El cuerpo puede no producir suficientes glóbulos rojos, o estos pueden ser defectuosos. Esto puede deberse a:
  • Deficiencias nutricionales (hierro, vitamina B12, folato).
  • Problemas en la médula ósea (como en la anemia aplásica o la leucemia).
  • Enfermedades crónicas que interfieren con las hormonas que producen glóbulos rojos.
3. Destrucción acelerada de glóbulos rojos (hemólisis)
El cuerpo destruye los glóbulos rojos más rápido de lo que puede reemplazarlos. Esto puede ser causado por enfermedades autoinmunes, infecciones, toxinas o factores hereditarios (como la anemia de células falciformes).

La causa más común a nivel mundial es la falta de hierro en la sangre (anemia ferropénica).

Factores de Riesgo

Ciertas condiciones o factores pueden aumentar el riesgo de padecer anemia:

  • Dieta deficiente: Una dieta baja en hierro, vitamina B12 y folato.
  • Trastornos intestinales: Enfermedades como la celiaquía o la enfermedad de Crohn, que afectan la absorción de nutrientes.
  • Menstruación: Las mujeres en edad fértil tienen mayor riesgo debido a la pérdida de sangre mensual.
  • Embarazo: Las necesidades de hierro y folato aumentan durante el embarazo.
  • Enfermedades crónicas: Cáncer, insuficiencia renal o enfermedades autoinmunes.
  • Antecedentes familiares: Anemias hereditarias como la de células falciformes.
  • Edad: Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de deficiencias nutricionales y enfermedades crónicas.

Síntomas

Los síntomas de la anemia varían según la gravedad. Al principio, pueden ser tan leves que pasan desapercibidos.

  • Fatiga y falta de energía (síntoma más común)
  • Debilidad generalizada
  • Palidez en la piel, las mucosas y las uñas
  • Mareos o aturdimiento
  • Dificultad para respirar (disnea), especialmente con el esfuerzo
  • Dolor de cabeza
  • Manos y pies fríos
  • Dolor en el pecho o latidos cardíacos rápidos o irregulares (arritmias)
  • En casos de deficiencia de hierro: antojos de sustancias no nutritivas (pica), como hielo o tierra.

Pruebas y diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas y en análisis de sangre. Las pruebas para detectar y diagnosticar la anemia incluyen:

  • Hemograma completo (CSC): Mide la cantidad de todos los componentes de la sangre, incluyendo los glóbulos rojos, la hemoglobina y el hematocrito (porcentaje de glóbulos rojos en la sangre).
  • Índices hematimétricos y morfología de los eritrocitos: Evalúa el tamaño, la forma y el color de los glóbulos rojos, lo que da pistas sobre el tipo de anemia.
  • Recuento de reticulocitos: Mide la cantidad de glóbulos rojos jóvenes, indicando si la médula ósea está produciendo células a un ritmo adecuado.
  • Estudios de hierro: Mide los niveles de ferritina (hierro almacenado), sideremia (hierro en sangre) y transferrina (proteína que transporta el hierro).
  • Niveles de vitamina B12 y folato.

Tratamiento

El tratamiento de la anemia depende de su causa y gravedad. No se debe tomar suplementos sin un diagnóstico médico, ya que un exceso de hierro puede ser tóxico.

  • Suplementos de hierro (para anemia ferropénica)
  • Suplementos de Vitamina B12 (oral o inyectada)
  • Suplementos de Ácido fólico
  • Medicamentos con agentes estimulantes de la eritropoyesis (para estimular la médula ósea)
  • Medicamentos inmunosupresores (para anemia aplásica o hemolítica autoinmune)
  • Transfusiones de sangre (en casos graves o de pérdida rápida de sangre)
  • Transplante de médula ósea (para anemias graves como la aplásica)
  • Cambios en la dieta.

Complicaciones

Si no se trata, la anemia puede causar serios problemas de salud:

  • Fatiga extrema: Puede ser tan intensa que impide realizar las tareas diarias.
  • Problemas cardíacos: La anemia puede forzar al corazón a bombear más sangre para compensar la falta de oxígeno, pudiendo llevar a arritmias, insuficiencia cardíaca o agrandamiento del corazón.
  • Complicaciones en el embarazo: Puede causar partos prematuros o bebés con bajo peso al nacer.
  • Problemas neurológicos: La deficiencia de B12 puede dañar los nervios.
  • Sistema inmunitario debilitado: Aumenta la susceptibilidad a las infecciones.

Prevención

Muchas formas de anemia no se pueden prevenir (como las genéticas), pero las anemias por deficiencia nutricional (las más comunes) a menudo sí pueden evitarse con una dieta equilibrada y variada.

  • Alimentos ricos en hierro: Carnes rojas, legumbres, lentejas, cereales fortificados, verduras de hoja verde oscura (espinacas).
  • Alimentos ricos en folato: Frutas, verduras de hoja verde, guisantes, cacahuetes y productos de grano enriquecidos (pan, pasta).
  • Alimentos ricos en vitamina B12: Carne, productos lácteos, huevos y alimentos fortificados.
  • Alimentos ricos en vitamina C: Cítricos, fresas, pimientos y brócoli. Ayudan al cuerpo a absorber mejor el hierro.

Consultar a un médico si se tienen factores de riesgo o síntomas es crucial para un diagnóstico temprano.

Vídeo explicativo

Por qué la anemia es más importante de lo que crees

Video del canal TED-Ed sobre la importancia de la anemia.